2. Es necesario escuchar antes de hablar. El cliente sabe qué le ocurre, por qué y cuál es la solución más adecuada. El profesional sólo debe obtener esa información y ponerla en orden, aplicando sus conocimientos.
3. Lo escrito queda. Hay que trabajar con planificación y método. Si todo está escrito, es más fácil divulgarlo y hacer partícipes a los demás.
4. La motivación sale del interior de cada persona. Con optimismo y alegría todo parece más fácil. En el trabajo, hay que poner todas nuestras fuerzas en lo que nos proponemos y disfrutar haciéndolo.
5. Perseverar es triunfar. A veces no se alcanzan los objetivos al primer intento. Hay que seguir insistiendo y buscando nuevos caminos para alcanzar los retos que nos proponemos. Desistir nos hace frágiles y vulnerables.
6. Para diferenciarse hay que aportar Valor. Para ser un buen profesional hay que aportar Valor a la empresa, a los clientes, a los compañeros…
7. El cambio exige visión para adelantarse y acción para no quedarse atrás. El cambio es una constante en la vida profesional, por ello, hay que estar siempre preparado y tener iniciativa.
8. Es mejor decir nosotros que yo. Hay que hacer equipo. El resultado del trabajo se multiplica.
9. La ética es siempre la brújula en la toma de decisiones. Honestidad, transparencia, lealtad, compromiso, responsabilidad son valores que deben estar siempre presentes en el momento de tomar cualquier decisión.
10. Marketing personal. Hay que saber aplicar lo que se recomienda a las empresas a uno mismo.





