A finales de año abría sus puertas un nuevo megastore Euronics de 5.000 m2 en la ciudad italiana de Marcianise, en la provincia de Caserta. Está ubicado en una zona de gran potencial estratégico y comercial, en cuyo radio de acción habitan más de 3 millones de personas.
La apertura estuvo rodeada de una gran expectación. La campaña de publicidad realizada en los días previos y la potente oferta de lanzamiento congregaron a más de 40.000 personas en su primer día de actividad, lo que provocó que se produjeran escenas de auténtico pavor. El resultado fue que en un solo día se generaron más de 8.000 tickets de venta. Todo un record.
En “Retroplanning de una ilusión” hacía referencia a que la tendencia en aperturas de nuevos puntos de venta es provocar visitas masivas y ventas desde el momento en el que se levanta la persiana por primera vez. Para lograrlo, en el artículo proponía una serie de recomendaciones. La experiencia de mis colegas de Euronics Italia es un buen ejemplo que refuerza esa idea.
Una cadena de tiendas como Euronics tiene, entre otros, dos grandes activos estratégicos: la marca y el punto de venta:
- La marca es el referente conceptual para los diferentes públicos internos y externos: clientes, proveedores, empleados, instituciones…
- El punto de venta es el núcleo operativo, donde se desarrolla la actividad de la cadena. Es por tanto, su razón de ser y su referente físico.
La visita a un establecimiento es siempre una experiencia para el consumidor. Si dicha experiencia es positiva o gratificante, el consumidor repetirá hasta convertirse, posiblemente, en un cliente fiel.




