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El ser humano al sentirse amenazado suele reaccionar adoptando una actitud defensiva. Si sabe que va a vencer a la situación, lucha. En caso contrario, se protege y se abandona a su destino, aunque éste sea la muerte.

Por eso, uno de los grandes efectos de la crisis ha sido el encapsulamiento de los consumidores en sus hogares. La vuelta al nido o el efecto Cocooning, tal y como se definió en los años 90 a esta tendencia, se caracteriza por la búsqueda de la protección en el hogar. Y es ahí desde donde el individuo desarrolla las actividades sociales básicas como consumir, trabajar, informarse o entretenerse.

El término inglés Cocoon significa capullo y hace referencia al envoltorio de forma ovalada en el que se encierra la larva de algunos insectos para transformarse en adulto.

El paralelismo surge porque durante los periodos de recesión, el hogar se convierte en un refugio para el consumidor, aparentemente seguro, en el que espera hasta que todo cambie para poder salir al exterior.

Internet y las nuevas tecnologías han favorecido que esta reacción primaria esté propagándose por todos los países que están padeciendo los efectos de la crisis, modificando el comportamiento social de las personas y potenciando fenómenos como el teletrabajo, las redes sociales, la venta on-line, el entretenimiento doméstico a través de dispositivos tecnológicos, la entrega de comida a domicilio o el “hágaselo usted mismo” para todos aquellos productos relacionados con el bricolaje y la decoración.

El Cocooning en la empresa

La actual coyuntura económica ha provocado que el efecto Cocooning se haya extendido también al mundo empresarial.

La crisis está desenmascarando a muchos empresarios y directivos que en el pasado se proyectaron como profesionales de éxito, impulsados por los vientos favorables de la época de bonanza.

¿Cómo incentivar la demanda?¿Cómo incrementar las ventas?¿Qué hacer cuando los clientes no vienen al establecimiento a comprar?

Estas son sólo algunas de las grandes cuestiones que se plantean muchos comerciantes cuando comprueban que sus ventas descienden progresivamente y encuentran enormes dificultades para atraer a los clientes a sus establecimientos.

La respuesta es sencilla, aunque resulta muy complicado llevarla a la práctica: “hay que ir a buscar al cliente allá donde esté”.

Acercarse al cliente al máximo obliga a conocer sus necesidades, analizar sus hábitos, descifrar sus motivaciones y estudiar todos sus movimientos. Si sabemos donde viven hay que ir a sus casas a buscarlos, y si sabemos por donde se mueven, hay que salir a su encuentro para interceptarlos por el camino.

Las nuevas tecnologías al servicio del marketing han ampliado notablemente la capacidad de las empresas para acortar las distancias con sus clientes, tanto con los reales como con los potenciales. Herramientas como el mobile marketing, el mobile shopping o el e-Commerce ofrecen esa posibilidad.

Eso es lo que ha hecho la multinacional británica Tesco a través de su filial en Corea del Sur, Home plus, una cadena de supermercados que es la segunda del país y que está participada accionarialmente por Samsung.

Su objetivo principal era superar en facturación a su principal competidor y líder del mercado, Shinsegae Group, que regenta las marcas Shinsegae y E-Mark. Y querían hacerlo sin incrementar su inversión en nuevos establecimientos.

Para lograrlo, desarrollaron una acción de marketing mediante la que podían recrear los lineales de los supermercados en lugares muy frecuentados por los coreanos para acudir a su lugar de trabajo. El lugar idóneo eran las estaciones de Metro. Colocaron una serie de góndolas virtuales retroiluminadas, semejantes a las vallas publicitarias, en las que se podían ver los productos expuestos con sus precios, tal y como están en el supermercado.

Mediante códigos QR los usuarios del Metro podían realizar su pedido a través de su teléfono móvil mientras aguardaban la llegada de su tren, optimizando así su tiempo de espera.

El código QR o Bidi es un tipo de código de barras bidimensional que permite almacenar información. En este caso, características del producto, precio y especificaciones logísticas, principalmente.

La campaña fue bautizada como “Homeplus Subway Virtual Store” por la agencia que la diseñó, Cheil Wolrdwide Seoul, y recientemente ha sido galardonada con el Media Grand Prix en el Festival de Cannes.

Pero lo más importante es que Tesco ha incrementado sus visitas a su página web desde dispositivos móviles, el número de usuarios registrados y las ventas online crecieron más de un 130%, convirtiendo a Home plus en la cadena líder en venta online y aproximándola al liderazgo en venta offline.

Es un extraordinario ejemplo de cómo se puede acercar el negocio al cliente acortando cualquier distancia que los separe.

IKEA continua reivindicando el hogar como un territorio de rebeldía y libertad. En la República Independiente de Mi Casa se prepara una fiesta que contrasta con la crisis que gobierna las calles desde hace ya demasiado tiempo.

¡Tengo derecho a mi fiesta! es un grito unánime, el de todas aquellas personas que quieren recobrar el optimismo… o que no quieren llegar a perderlo nunca. Y es también la nueva campaña publicitaria de la compañía sueca en nuestro país.

El eje de comunicación consiste en un mensaje sencillo, directo, reivindicativo y divertido que transmite energía positiva y que se repite insistentemente a través del jingle para rebatir la frase “está todo mal” que sobrevuela el ánimo de muchas personas.

El detonante de la historia es la mujer que llama a todos los porteros automáticos de un edificio proponiendo celebrar una fiesta en casa.

La reacción de las distintas personas que habitan el edificio muestra su firme decisión de plantarse y poner al mal tiempo buena cara, disfrutando de su casa con espontaneidad, optimismo, frescura y total libertad, porque en su hogar mandan ellos. Eso sí, cada uno a su ritmo y con su propio estilo de vida.

La campaña ha sido creada por la agencia *S,C,P,F…, que desarrolla las campañas publicitarias de IKEA desde 1999, y producida por Landia. Los directores creativos han sido David Caballero y Toni Segarra y el realizador Allan Batievsky. La música ha sido creada por Trafalgar 13.

El spot para televisión consta de cuatro piezas, una versión de 30” y tres de 20”.

Ikea despierta el espíritu festivo en el hogar y nos recuerda, una vez más, que somos dueños de nuestra vida, que somos libres en nuestro hogar y que tenemos todo el derecho a disfrutarlo de la forma que creamos más conveniente. Y qué mejor manera de hacerlo que organizando una fiesta.

Hace unos días los medios de comunicación de todo el mundo nos asombraban (y se asombraban) con una fotografía realizada en el transcurso de los disturbios originados en las calles de Vancouver tras la disputa de la Stanley Cup de hockey, en la que los Boston Bruins arrebataron el trofeo al equipo local, los Vancouver Canucks.

La imagen reflejaba a una joven pareja besándose en el suelo ajenos a los enfrentamientos entre los hinchas y la policía

La escena fue captada por el fotógrafo independiente Richard Lam, quien dijo haberse sorprendido al descubrir a la pareja cuando revisaba en su ordenador las instantáneas capturadas en el transcurso de los altercados.

El contraste entre la violencia que se percibe en torno a la pareja y la ternura expresada por ambos en forma de beso hizo pensar que se trataba de un montaje.

Esta semana asistí, invitado por la Asociación de Comerciantes de Electrodomésticos, Muebles de cocina y Autónomos, ACEMA, a una conferencia de Emilio Duró, un coach empresarial que se ha convertido en el gran gurú del optimismo y la felicidad.

Según sus propias palabras, todo su éxito se debe que alguien decidió publicar en YouTube la conferencia que impartió en el VI Congreso del Comercio Gallego celebrado en noviembre de 2008. Desde entonces, internet ha popularizado a este excelente profesional que ya gozaba de un reconocido prestigio en el mundo empresarial.

Basta con escucharle durante unos minutos para darse cuenta que no estamos ante un conferenciante cualquiera. Tiene tema, sabe escenificarlo y sus palabras resuenan con fuerza en la conciencia de los participantes. Es auténtica dinamita para la razón y un azote para las personas tristes y depresivas.

Este estudioso de la felicidad, como él mismo se define, es capaz de atenazar a su auditorio durante casi dos horas, con una conferencia que lleva por título “Coeficiente de optimismo en tiempos de cambio”, pero que también podría titularse “Engánchate a la vida” o “Pasión hasta el último suspiro”.