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Sería fantástico disponer del tiempo a nuestro antojo y podernos desplazar a otras épocas para revivir los pasajes más importantes de la historia en primera persona, o simplemente para descubrir qué nos deparará el futuro.

Pero, a falta de inventos de ficción, no nos queda más remedio que hacer uso de la experiencia y la imaginación para dibujar el escenario futuro de muchos sectores, especialmente el del sector de la electrónica de consumo y los electrodomésticos, una vez haya pasado la crisis y concluya el profundo proceso de transformación en el que se encuentra inmerso.

No es necesario que lancemos nuestra mirada muy lejos. Basta observar cómo está evolucionando el mercado para intuir qué ocurrirá en los próximos dos o tres años y cuáles serán las principales consecuencias.

El principal fenómeno que está actuando como motor del cambio es el importante decrecimiento de las ventas que está dejando al descubierto una desmesurada saturación de la oferta, tanto en número de marcas como de distribuidores. Los crecimientos del pasado fueron una oportunidad para nuevos entrantes, lo que originó un entorno competitivo con excesivos actores y con escasa diferenciación competitiva.

¿Cuántas veces te has planteado que te gustaría volver a empezar de cero?, ¿Y qué pasaría si pudieras aprovechar la experiencia adquirida durante años para enfrentarte a nuevos retos y a nuevos escenarios?

En ocasiones conviene “resetear” nuestra mente, es decir, limpiarla de vicios adquiridos y de limitaciones que nos impiden innovar y adaptarnos al cambio.

Empezar de cero es plantearse una nueva etapa, una nueva forma de hacer las cosas, reinventarnos a nosotros mismos y rediseñar todo lo que hemos hecho hasta el momento.

La energía y las ilusiones del primer día sólo se recuperan si nos planteamos que hoy puede ser el primer día, y mañana, y pasado mañana… La motivación siempre nace desde nuestro interior.

MerchanGame: estrategia en el punto de venta

Con este objetivo hemos diseñado MerchanGame, una herramienta de simulación para aprender a gestionar la superficie comercial del punto de venta de forma estratégica y eficiente.

El público al que se dirige está compuesto por propietarios de tiendas, directores de marketing, jefes de tienda, responsables de sección y equipos de ventas.

En su versión dedicada al sector Electro, MerchanGame fomenta el aprendizaje de los conceptos básicos del merchandising, la creatividad en el diseño del layout, la experimentación en la aplicación de nuevos conceptos comerciales, el trabajo en equipo, la iniciativa para aportar soluciones a problemas concretos y la capacidad de gestión de los participantes.

Su diseño y su dinámica pedagógica permiten al usuario transformar la perspectiva frontal que tienen de su negocio en una perspectiva aérea. Es decir, les permite ver su negocio desde arriba y desarrollar estrategias que favorezcan una optimización del surtido, una implantación del lineal más eficiente, dirigir los circuitos internos de los visitantes, convertir puntos fríos en zonas calientes, incrementar la facturación y mejorar la rentabilidad del establecimiento.

La herramienta está diseñada sobre una base imantada y recrea la planta tipo de un punto de venta.

Construye tu sueño

En el verano de 2005 leí Construye tu sueño, un libro del extraordinario profesor y asesor de alta dirección, Luis Huete.

Las recomendaciones que realiza el autor resultan muy interesantes, tanto para el ámbito personal como para el profesional. Algunas “perlas” que quiero resaltar son:

  • Las bases para construir un sueño son desarrollar un sentimiento cotidiano de eficacia y poner en marcha un proyecto personal de futuro.
  • Fomentar la cultura de que uno trabaja para si mismo, para una empresa que es su propio proyecto de vida.
  • Los sueños se reservan a las personas que optan por “complicarse” la vida y por ensanchar sus conocimientos, competencias, actitudes y creencias.
  • Las actitudes son las palancas que multiplican el efecto de los conocimientos y de las competencias.
  • En nuestro interior reside la llave para el progreso personal y profesional.

Comparte tu sueño

Me pareció tan interesante y motivador que propuse a Luis Huete asistir a unas Jornadas de Reflexión que organizamos anualmente en Euronics. Fue un éxito, ya que contagió a muchos de los participantes.

Así mismo, tras la lectura del libro, redacté una lista de sueños que quería (y quiero) alcanzar y me puse en marcha para conseguirlos.

Después de los 4 años transcurridos, puedo realizar una valoración muy positiva de los sueños que se han convertido en realidad.

El primer sueño era escribir acerca de cuestiones que me interesaban y, posteriormente, difundirlas para que pudieran ser de utilidad a otras personas. Fue el embrión de mi blog, creado en 2006, Ideoblogia.

Muchos de los proyectos profesionales en los que he trabajado desde entonces se gestaron en aquel plan o tienen una relación directa con los objetivos que plasmé por escrito.

Hoy estoy plenamente involucrado en alianzas estratégicas, participo en foros sectoriales en los que trabajamos en la mejora de la cadena de suministro, realizo consultoría para empresarios y directivos, participo en la organización de eventos e imparto formación (mi gran vocación) a jóvenes y a directivos.

Y lo más importante, he optimizado la gestión de mi tiempo, reservando parcelas para el desarrollo personal a través del deporte, la lectura y la formación, y sobre todo, dedicando un tiempo muy importante para mi familia y amigos que, en definitiva son los que dan mayor sentido a mi vida.

Además del impulso que supuso la lectura del libro, considero que la clave que permitió dinamizar todos esos proyectos es haber estrechado relaciones con grandes personas y profesionales con los que compartimos inquietudes y objetivos.

Compartir los sueños con otras personas es fundamental para darles vida y convertirlos en realidad.

La crisis en Ideoblogia

En Febrero de 2007 publiqué, en Ideoblogia, “El ladrillo pide ayuda”. Era un artículo dedicado al marketing inmobiliario, en el que analizaba el futuro amenazante del sector de la construcción.

En aquel momento, comenzaban a evidenciarse las primeras señales de que el estallido de la burbuja inmobiliaria podía estar próximo y, como consecuencia, el sector se enfrentaría a un nuevo escenario muy complejo, marcado por la casi paralización de la actividad y la reestructuración total de los agentes que lo componen.

La locomotora que había movido nuestra economía durante los últimos 10 años, aproximadamente, comenzaba a mostrar síntomas alarmantes de fatiga. Como consecuencia, otros sectores iniciaban un proceso de desaceleración que preludiaba la llegada de la temida crisis.

Si escribiera de nuevo el artículo, hoy llevaría por título “El ladrillo se muere” y narraría la historia de un sector desbocado que, tras esquivar la cordura, encontró sus propios límites y murió de éxito.

Dada la amplitud y profundidad del análisis, decidí seccionarlo en tres capítulos:

En Abril de 2008, escribí Método anticrisis para pymes, en el que aclaraba que, a pesar de que no existen recetas milagrosas que eviten los efectos de una crisis, es posible implantar métodos que ayuden a las pymes a minimizar su impacto.

El objetivo del artículo era plantear a los pequeños y medianos empresarios, en un tono positivo y realista, una serie de medidas para prevenir, combatir y superar cualquier situación de crisis.

Al final, tal y como se preveía, la crisis se ha instalado entre nosotros y sus efectos están siendo cada día más demoledores. Sólo hay que repasar los titulares de prensa, las cifras de desempleados, los indicadores macroeconómicos o, simplemente, hablar con los propietarios de cualquier negocio para comprobar su tremendo impacto.

No cabe duda que estamos ante una crisis global sin precedentes, que aglutina componentes financieros, bursátiles, inmobiliarios, energéticos, productivos y alimentarios. Además, el clima de incertidumbre agrava sus efectos.

Veo poca televisión. Prefiero leer y escribir. Pero, cuando estoy sentado ante el televisor, los momentos que considero más interesantes se producen en el transcurso de los cortes publicitarios.

Es, en ese momento, cuando mi cerebro despierta de la relajación a la que me suelen llevar el tipo de programación que normalmente visiono y comienza a analizar cada una de las piezas publicitarias que se emiten.

Mi actividad cerebral se estimula con preguntas como:

  • ¿Quién es el sujeto promotor del anuncio?
  • ¿A quién se dirige el mensaje?
  • ¿Qué objetivo tiene?
  • ¿Qué imagen quiere proyectar?
  • ¿Qué códigos utiliza?
  • ¿Cuáles son los inputs conscientes del anuncio y cuáles son los subconscientes?
  • ¿Qué efectos producirá en su target?
  • ¿Conseguirá sus objetivos?¿Por qué?
  • ¿Qué otros elementos conozco de esa campaña?
  • ¿En qué medios de comunicación y soportes publicitarios he visto más piezas?
  • ¿Por qué se está utilizando esa estrategia de comunicación?
  • ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de la campaña?
  • ¿Cuál es la ventaja diferencial que se publicita?
  • Además de otros detalles técnicos, como qué efectos utiliza, que agencia o productora han desarrollado la idea, la adecuación de la música al conjunto, etc…

¡¡¡Es apasionante!!!

Mis dos hijos mayores, incluso, lo han convertido en un juego en el que utilizo preguntas más básicas: ¿quién anuncia?, ¿qué objetivo tiene?, ¿cuál es el mensaje? y ¿cómo lo transmite? Espero no estar haciéndoles ningún daño irreparable. Al menos, creo que consigo que racionalicen algo tan subconsciente como es la publicidad. Además, pensar les puede resultar muy útil en la vida.

Imagino que es una deformación profesional, igual que la que puede tener un carpintero cada vez que ve un mueble o visita una tienda de mobiliario, tratando de averiguar el tipo de material de cada pieza o la técnica utilizada para la fabricación o un mecánico escuchando el ruido del motor cada vez que se sube a un vehículo.