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La cervecera holandesa Heineken parece haber cambiado su conocido slogan “Piensa en verde” por “Grita en verde”.

Ese es el efecto de su última y exitosa campaña de publicidad “Walk in Fridge”, en la que hace un paralelismo entre los sofisticados gustos femeninos y las preferencias más básicas de los hombres.

El anuncio, creado por la agencia de publicidad holandesa TBWA/Neboko, es una parodia de la película “Sexo en Nueva York”, cuyo argumento, además de explorar el complicado mundo de las relaciones interpersonales, resalta la obsesión que tienen muchas mujeres modernas por la moda.

La historia de este spot publicitario se sitúa en la fiesta que organiza una pareja para presentar su nuevo hogar a sus amistades. Tras recorrer las principales estancias del nuevo domicilio junto a tres amigas, llegan al dormitorio principal, donde la anfitriona abre una gran puerta y les muestra un enorme vestidor que colma las aspiraciones de cualquier mujer.

La histérica reacción de las cuatro jóvenes es silenciada, segundos más tarde, por un estruendoso alboroto que proviene de la habitación contigua, en la que el propietario de la casa disfruta junto a sus amigos de un peculiar “vestidor-bodega”, refrigerado y atestado de cerveza Heineken. El tópico sueño de cualquier hombre.

La campaña se construye sobre un paralelismo entre un estereotipo machista, en el que las mujeres se vuelven locas con todo lo relacionado con el mundo de la moda, y un estereotipo feminista, que proyecta una imagen de los hombres apasionados por la cerveza, la televisión y el futbol.

El anuncio es una exaltación de las actitudes primarias, pero funciona. Aunque a todo el mundo no gusta la utilización de los estereotipos en la publicidad, los creativos de TBWA/Neboko han conseguido crear una película que despierta una corriente de simpatía tanto en hombres como en mujeres, arrancando muchas sonrisas, algunas carcajadas, y algún que otro grito de envidia al ver el impresionante “vestidor-bodega” de Heineken.

Cuenta la leyenda que los griegos asediaron Troya durante 10 años y que ante la imposibilidad de tomar la ciudad amurallada idearon un plan de los que hoy en día calificaríamos como maquiavélico.

Construyeron un caballo gigante de madera con un interior hueco, en el que se alojaron un grupo de selectos guerreros. Las tropas griegas fingieron una retirada y dejaron el caballo abandonado a las puertas de Troya.

Confiados los troyanos, capturaron al peculiar equino y lo introdujeron en su fortaleza. Los soldados griegos esperaron a que los troyanos bajaran la guardia para abrir la escotilla del caballo y sigilosamente salir de su interior para abrir las puertas de Troya a las tropas invasoras. La ciudad fue destruida por completo.

Hace unos meses tuve el privilegio de asistir en Berlín, junto a un selecto grupo de empresarios de todo el mundo, a una conferencia de Kofi Annan, Secretario General de Naciones Unidas entre los años 1997 y 2006 y distinguido con Premio Nobel de la Paz en 2001.

Kofi Annan ha sido, y es, una de las voces más influyentes en asuntos relacionados con los Derechos Humanos, la cooperación internacional y la lucha contra el virus del SIDA, así como un gran conocedor de los retos a los que se enfrenta la comunidad internacional.

Recuerdo con especial emoción el momento en el que hizo su aparición en la sala. Bajo la luz atenuada del recinto, un potente foco guiaba los pasos de un hombre que emanaba experiencia y respeto, tan solo con su caminar lento y solemne.

Tras los aplausos de bienvenida, el silencio se hizo “atronador”. La expectación contenida de los asistentes se reflejaba en cada mirada y en cada gesto. Todo el mundo tenía sus ojos clavados en un hombre septuagenario, de origen africano, con una apariencia frágil y con una mirada profunda y serena.

Como cada temporada, por estas fechas, llegan las rebajas.

Este año vienen pegando muy fuerte, con descuentos del 60% y del 70%, aunque algunos comerciantes y grandes superficies ya han anunciado incluso que llegarán a rebajar los precios hasta el 80% y el 90% en algunos de sus productos.

Una locura propiciada por la confluencia de varios factores:

  • el fuerte descenso de las ventas en el comercio,
  • la presión hipotecaria que afecta a las familias y que ha provocado que el factor precio adquiera un mayor protagonismo en sus decisiones de compra.
  • la desconfianza por un futuro incierto como consecuencia de la crisis en la que estamos inmersos,
  • la necesidad que tienen muchos establecimientos de liquidar los stocks para sanear sus almacenes
  • y la premura de numerosas empresas de generar liquidez en su tesorería para afrontar sus pagos más inminentes.

Al margen de esta situación, el descuento ha sido siempre una de las prácticas de marketing más sencillas de poner en marcha. Basta con reducir el precio del producto o buscar un porcentaje reductor que atraiga la atención del posible comprador.

Estas acciones debe ir siempre acompañadas de una publicidad efectista, es decir, que resalte los precios y los porcentajes con números de gran tamaño y con vivos colores, preferiblemente el rojo, que siempre se asocia subconscientemente a barato, descuento o pérdida económica para quien lo comunica. En época de rebajas es bastante sencillo hacer uso de estas indicaciones.

Cuando nuestra vida es una constante búsqueda, y tomamos conciencia de que se acerca el final de una etapa o de un periodo, resulta muy positivo reflexionar acerca de lo vivido.

El buscador es uno de los 26 cuentos del polifacético escritor porteño, Jorge Bucay, incluidos en su libro Cuentos para pensar. Su lectura, en estos días navideños, agita las neuronas y anima a llenar el nuevo año con vivencias plenas y experiencias intensas que expriman cada uno de los segundos que todos recibimos como un regalo de valor incalculable.

Bucay es también autor de obras como El elefante encadenado, Las 3 preguntas. ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Con quién?, El candidato, Déjame que te cuente, Amarse con los ojos abiertos ó 20 pasos hacia adelante.