He descubierto una página en la que se anuncian unas muñecas llamadas My Twinn Dolls (www.mytwinn.com), cuya principal característica es que se pueden personalizar hasta alcanzar un parecido idéntico al de cualquier niña real.
Para realizar un pedido, hay que seguir unos pasos muy sencillos:
- Se elije un vestido
- Se selecciona el tono de piel, el color de ojos y el color de pelo
- Se envía por correo una foto de la niña a recrear
- Posteriormente, un equipo de artistas se encargan de moldear la cara, como si se tratara de un trabajo de artesanía
- Y en 3 ó 4 semanas, después de enviar la foto, se recibe en el domicilio la muñeca
El coste del producto acabado es de 139 dólares.
“Dolls that look like you”.
Muñecas que se parecen a tí. Este sugerente slogan expresa una clara promesa de customización, tecnicismo que en castellano significa personalización o adaptación a los gustos y preferencias del usuario.
Las motivaciones de compra son muy variadas: desde padres que quieren “inmortalizar” a sus pequeños en un momento dado, como si se tratara de una fotografía o escultura, a niños que quieren jugar con un muñeco con el que pueden identificarse totalmente, por ser su fiel reflejo.





